Salud bucodental

Gingivitis: qué es, tipos, causas y cómo tratarla

Una guía completa para entender la enfermedad de las encías más común y cómo prevenir que avance.

Por el equipo de tu clínica dental · Actualizado en 2025 · 8 min de lectura

¿Sabías que más del 90% de la población adulta padece o ha padecido gingivitis?

Es la enfermedad gingival más frecuente y, si se detecta a tiempo, tiene solución completa.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es una inflamación de las encías (el tejido gingival) causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana en la base de los dientes. Es la forma más leve y temprana de la enfermedad periodontal y, a diferencia de la periodontitis, no afecta al hueso ni a las estructuras de soporte del diente.

Cuando no se elimina correctamente mediante el cepillado y la higiene interdental, la placa bacteriana libera toxinas que irritan el tejido gingival, provocando enrojecimiento, inflamación y sangrado. La buena noticia es que, con un tratamiento adecuado y una higiene rigurosa, la gingivitis es completamente reversible.


Tipos de gingivitis

No todas las gingivitis son iguales. Según su origen y características, distinguimos los siguientes tipos:

Tipo 01

Inducida por placa

La más común. Causada por la acumulación de bacterias en la placa dental cuando la higiene oral es insuficiente.

Tipo 02

No inducida por placa

Provocada por factores externos: infecciones víricas, fúngicas, reacciones alérgicas o enfermedades sistémicas.

Tipo 03

Hormonal

Aparece durante el embarazo, la pubertad o la menopausia. Los cambios hormonales aumentan la sensibilidad de las encías.

Tipo 04

Inducida por fármacos

Ciertos medicamentos (anticonvulsivantes, bloqueadores del calcio) pueden causar agrandamiento e inflamación gingival.

Tipo 05

Por deficiencias nutricionales

La carencia de vitamina C (escorbuto) puede provocar encías inflamadas, sangrantes y friables.


Causas principales

Aunque la placa bacteriana es el desencadenante principal, existen múltiples factores que aumentan el riesgo de desarrollar gingivitis:

  • Higiene oral deficiente. No cepillarse correctamente ni usar hilo dental permite que la placa se acumule y endurezca en sarro.
  • Tabaquismo. El tabaco altera la flora bacteriana bucal y dificulta la respuesta inmunitaria de las encías, agravando la inflamación.
  • Diabetes mal controlada. Los niveles elevados de glucosa en sangre favorecen el crecimiento bacteriano y reducen la capacidad de curación de los tejidos.
  • Cambios hormonales. El embarazo, la menstruación y el uso de anticonceptivos orales pueden aumentar la sensibilidad gingival.
  • Medicamentos. Algunos fármacos reducen el flujo salival o provocan hiperplasia gingival, lo que facilita la colonización bacteriana.
  • Estrés crónico. Debilita el sistema inmunitario y eleva los niveles de cortisol, favoreciendo la respuesta inflamatoria en las encías.
  • Genética. La predisposición hereditaria puede influir en la respuesta inflamatoria gingival ante la presencia de bacterias.

Síntomas que debes reconocer

La gingivitis suele ser indolora en sus fases iniciales, lo que la hace fácil de ignorar. Sin embargo, hay señales claras que indican que tus encías necesitan atención:

Señales de alerta
Encías rojas o moradas
Sangrado al cepillarse
Encías hinchadas o blandas
Mal aliento persistente
Encías que retroceden
Sensibilidad dental
Sabor metálico en la boca
Pus entre diente y encía

¿Cómo se trata la gingivitis?

El tratamiento depende de su gravedad y causa. En la mayoría de los casos inducidos por placa, la intervención profesional combinada con una buena higiene domiciliaria es suficiente para revertir por completo la inflamación.

1

Diagnóstico periodontal profesional

El dentista realiza un sondaje gingival para medir la profundidad de los surcos y evaluar el estado del tejido. También se valoran las radiografías para descartar pérdida ósea.

2

Limpieza profesional (tartrectomía)

Se elimina el sarro supragingival e infragingival mediante ultrasonidos e instrumentos manuales. Sin retirar el sarro, la inflamación no remite.

3

Instrucciones de higiene oral individualizada

El profesional enseña la técnica de cepillado adecuada, el uso del hilo dental, los cepillos interproximales y los irrigadores orales.

4

Control de factores de riesgo

Se recomienda dejar de fumar, controlar enfermedades sistémicas como la diabetes y revisar la medicación con el médico cuando sea necesario.

5

Uso de enjuagues específicos

En casos moderados se puede prescribir colutorio de clorhexidina al 0,12% durante un periodo limitado. No debe usarse de forma indefinida.

6

Revisiones periódicas de mantenimiento

Una vez resuelta la gingivitis, se establece un programa de mantenimiento con limpiezas cada 3-6 meses para evitar recaídas.


¿Cuándo consultar al dentista?

Si notas que tus encías sangran al cepillarte, aunque sea esporádicamente, no lo consideres normal. El sangrado gingival siempre es una señal de inflamación que merece atención profesional. Cuanto antes se trate, más sencillo y rápido será el proceso de recuperación.

Recuerda que la gingivitis no tratada puede progresar a periodontitis, una enfermedad más grave que afecta al hueso de soporte del diente y puede provocar su pérdida.

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